Bien se podría decir que soy producto de la militancia en el sentido más literal de la palabra… Allá por el año 66 mis viejos se conocieron en la “Casa del Pueblo”. Año y pico de novios desembocó en casamiento en Montevideo, porque como ellos son socialistas (ojo Socialistas como en Suecia, no como en
Desde que tengo uso de razón, la palabra Perón en mi casa era sinónimo de escándalo. Las discusiones de las sobremesas familiares siempre fueron muy politizadas y por supuesto que “la verdad” imperante era que Perón era un fascista, o mejor dicho nazi, porque fascista es un término más utilizado en los últimos años… que un pariente peronista era motivo de desmembramiento familiar, que para un antiperonista no hay nada mejor que otro antiperonista (aunque eso llevara a golpear la puerta de los cuarteles!!!!!).
Llegó el momento de mi escolarización. Mis padres eligieron la escuela Normal de Banfield, no sólo porque mi mamá fue alumna sino porque ellos siempre habían militado (marchado inclusive!!) a favor de la educación “libre y laica” y si mal no recuerdo, fue durante el gobierno de Frondizi.
Imaginen que mi primario empezó a transcurrir en una escuela que fue símbolo de la resistencia, el Normal de Banfield es una de las escuelas con mayor cantidad de estudiantes desaparecidos, pero eso lo supe hasta muchos años después…
Como toda la educación en general, pero entiendo que aquí más aún por lo que les acabo de contar, la escuela estaba “intervenida” y había cosas por las que no se debía preguntar porque obviamente de eso no se hablaba, un ejemplo de esto fue mi inquietud durante largos años respecto a los agujeros de bala que había en varios de los vidrios fijos de las escaleras…
Cuando aprendí a leer, me entretenía en mi casa leyendo los lomos de los libros de la biblioteca familiar (hay que decir que mi mamá fue y es una gran lectora y que por entonces compraba los libros a crédito al “Sr. Del Libro” como le decíamos con mi hermano a un tipo simpático que llegaba en un auto Unión una vez por mes).
Entre esos libros había varios que me llamaban la atención por sus títulos, pero sobre todo uno: El Libro Negro de
Así transcurrió mi educación primaria, entre secretos de pasillo y tanques del ejército subidos a la vereda de la escuela en alguno que otro acto escolar, ni hablar de la guerra de Malvinas, en la que (supongo que a todos los chicos de
Acá voy a hacer un paréntesis temporal para referirme a un personaje familiar muy particular. Durante mi más tierna infancia (no sólo yo, sino también mis hermanos y primos) fui escoltada por la tía Keka. La tía Keka respondía a todo el estereotipo de la soltera, pero tenía una particularidad: odiaba a Perón más que a nada en la vida y estaba enamorada del Almirante Rojas… Una visita a la casa de Keka implicaba obligatoriamente dos cosas a saber: escuchar el disco de
Volviendo a la línea temporal, mi secundario ya empezó con el advenimiento de la democracia, con lo cual se respiraba un poco más de libertad, pero cierto es que los docentes de
Entiendo que para esta instancia más o menos se van dando cuenta, con qué cristal (algunos le dicen ideología) empezaba yo a mirar la vida.
Siempre fui una alumna muy aplicada e inquieta por lo cuál nunca pasaba desapercibida entre los profesores (y si no que lo digan mis hermanos menores que sufrieron el estigma) y mucho menos aún en las clases de Historia Argentina donde hacía preguntas tales como: ¿Rosas fue el primer tirano argentino y Perón el segundo? o ¿A Perón lo acusaron de estupro no?
Para ese entonces llegó el tiempo de estrenarme como ciudadana y por supuesto que durante toda la vida había sido aleccionada: vos tenés que votar por Angeloz porque hay que votar en contra del peronismo. Volviendo a los estigmas… mis viejos y sus amigos socialistas siempre habían votado por los radicales, por supuesto, no por convicción sino porque votaban contra el peronismo, así siendo ellos mismos varias veces candidatos no se votaban porque había que hacer fuerza para el otro lado…
Siguiendo este mandato familiar, debo decir que mis elecciones hasta hace 10 años me condenan: Angeloz, Massaccesi y el peor!!!!!!!
Pero habiendo pasado por
Mi primer acercamiento, tibio, muy tibio por cierto, al peronismo fue a través de mi hermano. Cuando Fernando empezó a estudiar Economía discutía en las ya mencionadas mesas familiares (les dije que en casa siempre se habló mucho de política) con mis viejos sobre los planes quinquenales de Perón (lo único que sabía de esos planes tenía que ver con los “Sucesos Argentinos” que pasaban Morelli y Berruti antes de la peli en “Función Privada!!!!). Por supuesto que estos comentarios de mi hermano les ponían los pelos de punta y mi mamá no dejaba de decir que lo único que le faltaba en la vida era que un hijo le saliera peronista!!!!!!!!!! A lo que agregó: un hijo peronista y ahora un yerno peronista!!!!!!!!! Esto fue porque por entonces tuve una especie de rebelión amorosa y tuve un novio peronista (con la foto de Perón a caballo y de Eva a los pies de su cama!!!)
El segundo casi acercamiento fue en el 2003, teníamos que estrenar “ballotage” y por supuesto que antes de votar a Menem, iba a votar al pingüino!!!! Como sabemos, finalmente no hizo falta y les diré que en fondo me puso contenta porque entonces no tenía que votar a un peronista!!!!
Sucedió el primer gobierno de Kirchner en cual empecé muy de a poco a notar algunos cambios positivos, por ejemplo conseguí trabajo, que hacía mucho que buscaba, pude volver a vivir sola (mi primer intento dio por tierra durante la crisis del 2001) y empecé a sentir (no sólo por la retribución económica) que mi vocación docente universitaria comenzaba a tener mayor valor (sería porque el modelo neoliberal había bastardeado tanto la educación superior pública????).
Ahí aparecieron en mi vida las “chicas peronistas” (gloria a Inés por eso!!!). Personajes totales!! No solamente eran y son peronistas si no que encima militaban!!!!! Ellas saben lo que es meterse en los barrios y ver a la gente lo que es convivir con la miseria (no es muy original esto pero no se me ocurre otra cosa). Al principio me resultaba extraño, pero de a poco empecé a escuchar otras “verdades”. Con el correr del tiempo el modelo se fue perfilando y ahí empecé a entender que lo que significaba “nacional y popular” y que mejor que entenderlo con ejemplos reales no? Este descubrimiento se hizo más profundo con el desarrollo del gobierno de Cristina (la prefiero a ella sin ánimo de ofender a nadie!!!!!!). Nacional y popular fueron palabras que cobraron otras dimensiones para mí, que por supuesto lo asociaba (no olviden mis antecedentes!!!!!) con el asado hecho con parquet y con las patas en las fuentes. Empezó a resonar la palabra “inclusión”, por lo que tuve la inquietud de revisar la historia que me habían contado, mi historia y descubrí que el “tirano” y la “rea” hablaban de esto 60 años antes!!!!!!! Que no es nada nuevo, pero vaya que el contexto ha cambiado!!!!!!!
Descubrí que Perón también tuvo los medios en contra, que la estatización de los ferrocarriles no fue un capricho demagógico, que contra todo lo que digan los neoliberales, el estado tiene un rol que cumplir, y que eso es lo que se está haciendo ahora. De a poco, falta mucho (otra frase trillada pero no por eso menos cierta)… los intereses en contra de la “inclusión” son poderosos, no van a permitir que los “negros de mierda” (en defensa de mis progenitores, socialistas pero además cristianos, jamás usaron esa expresión en casa) empiecen a vivir dignamente, ellos no entienden!!!!! Cómo que no hay pluralidad de voces???? Preguntaba, quién como dijo Barragán, tiene un problema con la traducción del griego al español… y seguía diciendo: más de 260 radios no es pluralidad????
Y sí amigos, la historia podría haber sido mucho más extensa, pero hay detalles que prefiero queden en la intimidad… Antes de despedirme (estoy emocionada porque es mi primera publicación bloggera!!!) quisiera contar dos cosas más:
La primera, mi primer recuerdo infantil ( si si con toda la elaboración que uno hace de las vivencias infantiles!!!) es la muerte de Perón, recuerdo que pasaba por todos los canales buscando dibujitos animados y me encontraba con la caravana que transportaba el féretro y miles de personas llorando desconsoladamente (para esa fecha yo tenía 3 años) y cuando pregunté por qué no había dibujitos en la tele, en casa se hizo silencio…
Y la segunda y juro que con esto me voy!!!!! Después de cada discusión que tengo con mi mamá sobre el gobierno de Cristina (admito que a veces se transforman en gritos!!), me las termina diciendo: no importa Andreita, mamá te ama mucho igual…
Emocionante.
ResponderEliminarMuy linda lembranza.
Se me puso la piel de g...allina.
Bienvenidas, konurbanas, a la blogósfera!
(Soy la primer seguidora del blog...
¿tengo premio?)